domingo, 5 de junio de 2011

Make you feel my love.

Son las 4 de la mañana y no tengo sueño, serán las miles de cosas que rondan por mi cabeza en este preciso instante. Supongo que son los recuerdos o las ganas de que estés aquí ya... en todo caso, hay más razones que no me dejan dormir esta noche.

He tenido un día peculiar. Ha sido uno de esos en los que piensas que estás haciendo algo productivo por la humanidad (en realidad, por ti) y, en los que dejas escapar la oportunidad de salir a dar una vuelta para no estar en casa, para dedicarle una tarde de sábado a los estudios. Vale, creo que ha sido la primera vez que lo hago, pero me siento orgullosa de ello y creo que es lo importante. Me lo he propuesto y parecía imposible cumplirlo, pero ahí estaban todas esas cosas... hechas.

Y para ser un poco más sincera, creo que estoy aterrada; aterrada por culpa del tiempo que pasa y pasa, por no saber qué pasará en un futuro, dónde iré, qué haré y con quién seguiré en ese camino. Quedan muchos meses pero para mí eso no es nada y la verdad es que estoy pasando por uno de esos momentos en los que te da miedo algo sin saber exactamente por qué. Creo que estoy siendo conciente de que estoy construyendo mi futuro, aunque sea, granito a granito, y que si no hago las cosas bien, sé que me arrepentiré como nunca. He empezado a tomar nota sobre esto, cosa que tampoco debería de preocuparme demasiado, o quizá sí, y sé que tengo que hacerlo lo mejor posible, sin desviarme ni distraerme. Sé que tengo que centrarme en lo verdaderamente importante sin dejar de lado tampoco las cosas buenas y positivas.

Y al hablar del futuro, es ya costumbre en mí pensar en el pasado.
Pensé que sería bueno escribirlo aunque ya no hiciera falta.
Hace alrededor de una semana, vinieron muchísimas cosas de golpe, de tiempo pasado, recuerdos tanto malos como buenos, cosa que me produjo un estado nostálgico bastante largo y profundo, como nunca. Hacía tiempo que no volvia atrás, ya fuese por una simple fotografía o una simple canción que me hiciera recordar... Esta vez vinieron al reencuentro algunas personas que ya no pasaban por mi mente hasta entonces. Aparecieron sin más y todas a la vez, como si lo hubiesen planeado, y ahí estaba yo para recibirlas, alomejor con un poco de indiferencia, con odio, o con tristeza o alegría... Por cada uno sentí algo diferente.
Conocidos, amigos que lo fueron en un entonces, o amigos que lo fueron y lo siguen siendo pero no de la misma manera, o simplemente personas... Es complicado de explicar pero es así como fue.

Fue un lugar, un olor, una figura... Un perfume; perfume que recuerda a rock, que así fue como quise describirlo. Conciertos...
En fin... no quiero ir más allá porque está demás mencionar nombre alguno. Sólo sé que las cosas cambiaron, como todo supongo, y que no me lo esperé para nada. Hay momentos que se siguen conservando, y hasta repitiendo, hay personas que siguen estando ahí, que aunque sea a duras penas, permanecen, y hay otras, que como ya he dicho, no las siento igual que antes, y me duele decir esto, pero para hacerlo entender mejor... ya no las quiero como antes.

Ha pasado todo tan fugaz que me siento hasta extraña conmigo misma. El no sentirme ya de un entorno hace retocerme por dentro preguntándome qué pudo pasar, si fui yo o fue el destino que así quiso que pasaran las cosas... sin embargo, tampoco me siento mal, porque si así tuvo que ser, bienvenido sea.

Pero sigo en lo mío, sigo siendo yo quizá con el otro dedo de frente que me faltaba y necesitaba, pero estoy en donde, como y con quiero estar (aunque a veces mis estados de ánimo me digan que no). Nunca vas a conocer a nadie como yo, nunca conocerás a nadie que quiera con tantas como lo hago yo, aunque en algunas ocasiones esto traiga cosas malas.

Y si mi camino se tuerce y no puedo retomarlo yo sola, sé que siempre habrá alguien ahí, puede que haya más de una persona pero sin duda alguna, quien me dará esa fuerza que me haga falta sé que serás tú, porque a día de hoy, eres una de esas pocas personas en las que confío lo más grande.




Y quizá haya pasado poco, o mucho desde el día en el que nos conocimos... quién sabe, pero estoy segura que es lo justo y necesario para sentir esto como lo siento hacia ti, que eres quien me demuestra su cariño incondicional. Ha sido tanto lo que habré escrito para ti, que siento si me repito, pero te aseguro que nada de eso ha cambiado, porque hay cosas que dicen que permanecen por siempre, y, alomejor no es la persona, pero estoy segura de que sí son los sentimientos hacia alguien a quien sientes tan dentro que ya te es imposible eliminar de tu vida como si nada.

Me cuesta hablar de mi vida sin nombrarte, porque formas parte de ella, porque estuviste en un pasado que se torcía incontables veces y porque fuiste tú quien hacía que me mantuviera en pie con un ritmo constante. ¿Y sabes? no dejo de sentir ese miedo al pensar en si algún día las cosas cambian... porque he hablado en pocas líneas de esos personas reflejadas en ya recuerdos de las que ahora ni siquiera me acordaba, pero ¿y si eso pasara contigo? No. No, es imposible que eso pase contigo, te tengo presente diariamente y te regalo mis días sin esperar nada a cambio convenciéndome de que soy la consecuencia de mi propio futuro, y si las cosas van bien por mi parte, será porque así quiero que sea.

Te necesito ahí, y es cierto que hubieron días en los que puse en duda muchas cosas, en los que quería hacerme ver que esto no había sido más que una simple amistad como otra cualquiera (no dándole más importancia a la nuestra pero si sintiéndola como algo muy superior a todo), en los que me hacía una idea equivocada de ti... No sé porqué, pero quizá fueron los errores que cometimos, que tampoco fueron irremediables gracias a dios, pero que sí se fueron con mil arrepentimiendos y remordimientos constantes... por mi parte.

Las cosas marchan bien, y si las cosas marchan bien es una vez más gracias a ti y tus ganas de seguir estando para mí y mis locuras. Sabes que tanto he reído como he llorado por ti, y como nunca había hecho por nadie. Siento que es verdad eso que dicen que si estás lejos de una persona es cuando más te das cuenta de cuánto la quieres (y no por distancia), te he sentido lejos millones de veces, y esas millones de veces he abierto los ojos para no volver a cometer el mismo fallo que hizo que pusieras esas distancias amargas entre tú y yo.

Ahora si estás lejos, es porque estás en otro lugar, y no porque hayas pensado que mejor estamos la una sin la otra, y me alegra tanto...

Sigo aquí como el primer día, con mis cosas que quiero que te hagan un poquito más feliz, ofreciéndote mi apoyo, mis ojos para leerte y mis oídos para escucharte... Y cuando nos veamos, será mi tiempo el que te regale con gusto para no desaprovecharlo ni un sólo segundo, y mis brazos para abrazarte... - Y todas las cosas que me unieron a ti en un comienzo, no las romperé jamás, porque si una vez dijimos que nada ni nadie sería capaz de separarnos, creo que lo tuvimos en cuenta, al menos, yo sí.

Te amo.




Cuando las sombras de la noche
Y las estrellas aparezcan
Y no haya nadie allí
Para secar tus lágrimas
Te podría abrazar
Durante un millón de años
Para hacerte sentir mi amor
 
 tengo tres hermanos y tú eres una de ellos. <3

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