miércoles, 4 de mayo de 2011

Cosas que suenan a...

Yo nado en mares pequeños y que todo salga bien, que si son grandes me pierdo y luego nunca sé volver. Verás, a mí ya no me van las pelis de miedo, los ojos tristes, las miradas que van a parar al suelo... No vuelo en círculos cerrados, que no, que luego siempre se repiten.

Mejor en bares pequeños donde el frío no te ve, donde ya no llega el sueño y prometí portarme bien... Verás, a mí lo que me va es contarte primero que yo soy todo lo que piden, las princesas que yo quiero. Si llueven pájaros mojados, tú y yo no iremos nunca a donde dicen.

Y por si acaso no recuerdas mis abrazos, yo te dejo mi canción, guarda ese miedo que lo vela todo y sólo se queda diciendo cosas que siempre cosas a triste, cosas que suenan a olvidar, todo ese ruido que el maldito invierno nunca se lleva. 

Que de muchos más grandes hemos salido... ven, cuando lleguen nos habremos ido... donde las cosas que pasan se ahogan con un buen café. Verás, a mí lo que me va es tumbarte en el suelo para decir con la mirada lo que con mi voz no puedo, ya no seremos nunca extraños, ya no seré quien siempre te lo dice.

Y haré que el frío nunca encuentre tus abrazos y no llegue a mi canción, guarda ese miedo que lo vela todo y solo se queda, sólo se queda diciendo cosas que siempre suenan a triste, cosas que suenan a olvidar, todo ese ruido que el maldito invierno nunca se lleva, nunca se lleva.

Y dicen cosas que siempre suenan a triste... tanananá tananá. Yo nunca llegué en el momento equivocado porque siempre caí abriendo círculos cerrados. Verás... verás, a mí lo que me va es colgarme en tu vuelo para pedirte desde ahí que sigas... que sigas siendo lo que quiero. 

Y por si acaso no recuerdas mis abrazos, yo te dejo mi canción, guarda ese miedo que lo vela todo y solo se queda, sólo se queda diciendo cosas que siempre suenan a triste, cosas que suenan a olvidar, todo ese ruido que el maldito invierno nunca se lleva, nunca se lleva.

Y luego nunca sé volver... y siguen, y siguen diciendo cosas que siempre suenan a triste y que suenan a olvidar, que suenan a olvidar...




Y no tengo nada más que decir. Esta canción es simplemente perfecta.

Supongo que eso ha sido todo por hoy, las mismas risas de siempre, las mismas preocupaciones de siempre, las mismas chorradas de siempre, el mismo sueño de siempre, las mismas personas de siempre, las mismas caras, mismos gestos, misma rutina... Y no me cansa ni me cansará, porque si quiero que las cosas cambien, que sea a mejor, siempre a mejor.





¿Quién soy? ¿Qué me motiva? ¿Qué es lo que más valoro? ¿Qué es lo que sé hacer?

Estas preguntas hace que me ponga nerviosa, tan nerviosa como me puse ayer, porque a decir verdad, odio esas clases que parecen de psicología, de autoayuda, de... Y sí, sé que el conocerse y aceptarse uno tal y como es, es lo primordial, pero a veces tengo miedo de creer que no me conozco demasiado y es que siempre acabo sorprendiéndome por una u otra cosa, y si siempre estamos creciendo y madurando, quizá sea por eso. Son demasiado largas las respuestas que podría dar a esas cuatro preguntas de ayer, cosa de la cual hablaré en otro momento donde lo tenga más claro porque siempre hay cosas que faltan, o que quizá, ni siquiera sé con certeza, pero si quiero que ellos me conozcan tal y como soy, con mis más y con mis menos, con mis cosas positivas y negativas, tendré que empezar por hacerlo yo misma, y me resulta... difícil.



Ahora podría a empezar a describir la clase de sensación que me mueve por dentro alguna que otra canción de hoy o tan sólo escribir, escribir, y escribir lo que me salga de... o sólo escribir por escribir, pero es que ya no queda ninguna motivación. Ha sido todo demasiado raro como para darle más importancia de la que tiene, y es que siento que me repito una y otra vez, porque aunque nadie me escuche, ni me lea, ni así me entienda... supongo que estoy aquí para consolarme y levantarme con autosuficiencia cada vez que me caiga.


Sé que no estoy hablándole a las piedras aunque pareciera que a veces sean ellas las que más me entiendan y atiendan... 


  
So fuck this shit, I'm going to the bed.
Una vez más... el sueño me puede. No hay inspiración ni para respirar.

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