En los vértices del tiempo anidan los sentimientos.
Sería bueno irme de este lugar por unas cuantas semanas largas... Así podría regresar con una nueva visión de la vida, con otra mente, pensando diferente... Pero no a cualquier sitio, preferiría que fuera una isla donde la tranquilidad perdure de noche y de día, llevarme sólo música conmigo que es lo que me ayuda a sobrevivir en el día a día, todo lo demás ahora lo veo innecesario.
Me sentaría a la orilla de la playa a mirar el amanecer, el atardecer y el anochecer todos los días sintiendo la serenidad que quiero que sea inyectada en mi cuerpo ahora mismo. Daría igual si estuviera sola durante ese tiempo, porque a veces pienso que es una de las cosas que más necesito en algunos momentos... Depender menos de la gente, de sus palabras, de su compañía...
Volvería sin caretas ni disfraces para ponerme cada vez que salga a la calle a superar de la mejor manera posible algunas horas que en muchas ocasiones se vuelven interminables. Quizás volvería siendo más fuerte, con las ideas aclaradas y todas las dudas despejadas, y creyendo que si el mundo es capaz de derrumbarme, yo también tengo ganas de devolvérselo. Pensaría más en mí y en eso de amarme a mí primero para poder amar a los demás, transmitiendo positividad, cariño, alegría... Porque como leí hace poco "mientras más ames, más feliz eres" así que será imprescindible e importante eso de querer todo lo posible, porque cuanto más es, mejor.
Yo soy partidaria de esa idea que dice que hay que disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, y recurrir a tu escape que tú mismo has elegido para salir del paso como puedes, con ayuda o sin ayuda. A veces esas cosas se vuelven inmensas en tu universo y si no le pones remedio, puede acabar contigo poco a poco... Yo decidí que era mejor acabar con esa tortura pero tengo claro una cosa; no tengo ganas de tener que decidir más. También, muchas de esas veces, esas cosas llegan a ser buenas, tan buenas que tienes la impresión de que nunca acabará el sentirte tan bien contigo mismo, pero detrás de lo negro siempre se esconde un blanco y al revés. Pretendo ser cautelosa, precavida y perseverante, y estoy intentando eso de callarme cuando debo ya que la respuesta puede ser muy desagradable, pero cuando se te ponen tantas cosas en tu contra que a veces yo misma creo, porque me encanta crear, sí, lo único que siento es una enorme impotencia que no me deja en paz.
Preocupaciones que vienen y van, y sólo incertidumbre del no saber qué pasará mañana es todo lo que me queda... A veces sintiéndome invisible ante los demás, ante mi propia familia, que entra y sale de la puerta de mi casa, y yo, sin tener que escuchar ni un "hola" ni un "adiós". A veces se vuelve duro, y las conversaciones amenas son el único pasatiempo aquí, donde parece que cuando lloro sola, las paredes también lloran conmigo.
Me gustaría cambiar esto... Pero si lo digo, me cansaré una vez más de escuchar eso de que 'nada siempre es como tú quieres' y me sentiré terriblemente agotada.
Se acercan días diferentes, pero tiempos mejores es todo lo que quiero. Estoy a menos de dos días para comenzar de nuevo las clases, y sí, estoy con ánimos, ¿para qué mentir? Pero sigo poniéndome nerviosa al pensar en dónde acabaré, qué haré, con quién... En fin, supongo que será normal. El pre-miedo hasta justo antes de empezar. Si es que soy una impaciente...
No obstante, dejo pasar los días fluyendo como siempre, sintiendo lo que tenga que sentir y dejando que venga lo que tenga que venir, así como dejando irse a quien quiera o lo que quiera irse... No estoy aquí para obligar ni retener a nada ni a nadie, y menos para forzar situaciones.
Soy una vividora de todo, y siempre lo he dicho, no me moriré sin antes haber hecho TODO lo que quiero y querré hacer en su momento. Porque vida sólo hay una, y no me arrepiento para nada de tener que estar sintiéndome mal hoy cuando sé que esta melancolía o nostalgia (no tristeza) se aburrirá de estar rodeándome, así que... por ahora, sólo toca esperar a que salga el Sol de mañana, como un ciclo constante...
Eso sí, no me siento culpable de nada de lo que pude haber hecho en el pasado, así que está de más malgastar segundos de MI vida arrastrándome por el piso por gente que no ha sabido valorar lo suficiente ni el saber estar, ni el saber comprender, ni el saber querer... Siento así que lo que doy nunca es suficiente, y como si fuera avaricia, pidieran más de lo que puedo dar. No. No puedo dar más de lo que tengo. Esto es todo lo que soy y no puedo ser de otra manera aunque todos los humanos de este planeta lo quisieran, no hay que cambiar por alguien, ¿qué necesidad? Si te gusta como soy, acéptame, si no, dime adiós y hasta nunca. Unos te van a querer en esta vida, otros en cambio, te odiarán, y a mí, o se me quiere, o se me odia, puntos intermedios no veo, porque muchos no lo saben pero puedo llegar a ser muy hija de fruta si a mí se me apetece serlo, sobre todo cuando veo que lo tiene merecido. Yo recojo lo que siembro y si alguna vez he tenido que tragar mierda será porque he querido que fuese así, no porque me pusieran una pistola en la cabeza...
Mucha gente se contradice, miente, es egoísta, egocéntrica, hipócrita, prepotente, y creo que lo peor de todo: injusta, y, cuando todo esto se junta sobre una persona, no quedan puntos a su favor por los que ni siquiera poder darle un mísero voto de confianza. Hay algunos que engañan y hasta que no los conoces lo suficiente, no le ves la otra cara al lobo, por eso, ser ingenuo aquí y ahora, en esta sociedad, donde te machacarán desde tu adolescencia hasta que encuentres un trabajo que consideres digno para ti, es, para mí, sin duda, un delito.
Cuando te ciegas por una persona una vez, lo haces dos, y no te das cuenta hasta que te fallan o decepcionan, si es que lo sientes como tal, por eso muchos preferimos antes analizar lo que tenemos al lado antes de ser tan jodidamente masoquista como para entregarle nuestra persona, que si la valoramos, diremos que vale oro, y que nos hagan daño.
No es error del ser humano equivocarse, todo eso forma parte de nuestro día a día, de los obstáculos que se nos pongan de por medio y de lo afortunados que nos llegaremos a sentir una vez lleguemos a nuestras metas marcadas por nosotros mismos. Por eso está bien aprender a valorarse a uno mismo primero antes que a los demás, porque así el resto seguirá tus lecciones y lo harán también.
Odio, odio y odio la injusticia, y más cuando se trata de personas que dan lo mejor de sí para que el de al lado se sienta lo mejor posible, que hacen hasta lo imposible por estar acompañando a alguien en días grises y quien deja hasta su piel por defender un cariño tan grande como muchos lo pueden llegar a sentir.
Vamos imitando desde que nacemos y repetimos actos constantemente, por eso tropezamos dos veces con la misma maldita piedra. Las consecuencias de algunos tropezones pueden ser irremediables cuando hay veces que hasta para salvar a tu propio pellejo, siendo egoísta, utilizas a otra persona a tu costa.
Tenemos problemas constantemente, a veces pequeños, otras veces medianos, y otras, grandes... muchos o pocos, pero cuando los queremos sacar fuera, lo único que sentimos es egocentría y ganas de querer mirar a otro lado para hacerte callar y escuchar que ellos también los tienen, y que sin comerlo ni beberlo te los ponen en la mesa para hacerte creer que son peores que los tuyos, los cuales, viéndolos desde fuera dices, pero qué gilipollez. Piensas en ti, y te quieres, pero más de la cuenta... olvidándote del resto. Narcicismo.
Cuentas toda la verdad porque es lo único que a la larga hará que confien en ti, y te sientes incapaz de mentir por muy pequeño que sea el engaño. Yo soy de esas que valora más que cualquier otra cosa la sinceridad de la persona que tengo delante hablándome y mirándome a los ojos, que sienta que no, que no va a tener tanta cara para humillarme de una forma tan despreciable como es esa, y que no va a tener la sangre tan fría como para hacerme creer algo que no es, aunque dentro de todo esto, existan contradicciones que en su mayoría, la única función que tienen es hacer perderse.
Lo peor de todo es que creo que estos sujetos son simplemente, ¿cómo no? prepotentes, de estos creen que tienen algún poder que han creado con su imaginación retorcida para hacer daño sin que a penas el resto se de cuenta del mal que causan a un entorno que lo único que ha hecho durante mucho tiempo es mantenerse vivo y constante queriendo solamente vivir a su manera, y se equivocan tanto... Mentiras que se ocultan por miedo a perder algo o alguien, o sólo inseguridades al pensar que no eres lo suficientemente bueno para alguien. A veces... no te equivocas, porque sé y sabes que muchas personas aquí no les llegan ni a la punta del zapato a otras que sí conozco con total transparencia. Pero si eres capaz de hacerlo, también lo eres para decirlo, ¿no? Para afrontarlo y para aceptar que hay gente como tú, a la que le importa una mierda los sentimientos de los demás.
Muchos errores se perdonan, pero creo que algo se va apagando en todo eso, y no hablo de errores a los que se les llama a los más minúsculos, que aunque sea subjetivo, también hay diferencias. Hablo de las cagadas que se meten algunas personas poniendo en juego tantos sentimientos, poniendo al borde de un abismo profundo todo cuanto se haya querido conservar sin daños ni desperfectos, sabiendo que a veces mantenerlo se vuelve tarea fácil, y que perfecto, no vas a conseguir que esté nunca.
Por eso es bueno abrir los ojos, despertar, y dudar, sí, dudar... Yo ya he dicho que soy rara en todos los aspectos y que dudo de muchas cosas, quizá porque así crecí en un entorno, donde siempre se habían ocultado cosas, o se había engañado... Y, a mí me duele esto, me duele que tenga que escribir para desahogarme por todo el daño que hacen algunas personas, a quienes no se lo merecen, y a quienes juro por mi vida que podría poner la mano en el fuego para decir que les cuesta lo suyo cuidar lo que anhelan... Porque yo hablo desde el saber, no desde la ignorancia, y por eso es que podría decir que mantengo en pie mi teoría... La que dice que el 99% de la gente está hecha del mismo molde, porque... desagraciada o afortunadamente a mí me lo han demostrado. Por eso ese 1% no se merece que no aprecien su persona.
Lo único que pediría es mucha, mucha, mucha más tolerancia y respeto por esas personas que no nos dejarían nunca queriendo, por las que lo dan absolutamente todo por nosotros, porque si derramo lágrimas por mí, también lo hago por las personas a las que quiero con todo mi corazón, y si las tocan a ellas, también me tocan a mí.
Y, a veces, no sé si hago bien o hago mal tomando decisiones francamente difíciles para mí, porque no sé si me estoy equivocando, pero, sólo espero que ellos sepan que lo hago lo mejor posible, y que si me quiero ir algún día lejos de aquí, a esa isla donde sólo haya paz y estemos solamente yo y la música, es para volver renovada y sin más prejuicios ni daños en el interior. Para pasar a un primer plano y dejar todo lo demás atrás, donde debería de estar...
Nunca dejaré de respaldar a quien significa algo para mí, y nunca consentiré que le hagan daño, pero al tiempo comprendí que a veces es mejor mantenerse al margen y dejar que las cosas pasen con el transcurso con el que tengan que pasar...
Positividad, justicia, y mejores días.
No hay nada mejor que dejarlo ir...