sábado, 8 de octubre de 2011

En mi ambiente, sola, mezclando como siempre.




He estado recordando y preguntándome aún ciertas cosas que no tendría por qué darle más vueltas (supongo), pero yo soy así... ¿qué le voy a hacer? Soy de esas personas a las que le toman mucha importancia a situaciones 'insignificantes' (término relativo, ya que para mí no lo son). Son demasiadas las personas que en ciertos momentos me gustaría nombrar, y hablar de ellas, no sé si para bien o para mal pero a veces desearía sólo poder escribir de ellas para reflexionar y analizar todos los aspectos negativos y positivos de alguien sólo para poder lograr entender cuan despreciables podemos llegar a ser unos, y me incluyo porque quizás de mí pensarán eso y más. No lo sé. Respecto a lo negativo, no es que me quiera centrar sólo en esto porque resulta obvio que lo indispensable sería pensar más en todo lo bueno que tenga una persona, en la personalidad, en eso que nos hace sentirnos queridos, vivos, cuidados, valorados, etc. Nos gusta criticar y no vernos a nosotros mismos antes. Juzgamos y somos capaces de convertir en horrible lo que un día fue bonito. Quizás muchos vamos envenenando sin importarnos lo que piense el resto ante actitudes tan vomitables producto de una mente tan quebrada que no recapacita antes de meter la pata. Es humillante y aún muchos no entienden que sólo tolero lo que es tolerable...

" No dejes que te afecte el exterior. "

Estoy dispuesta a rectificar sobre cada uno de mis cientos errores sólo por un poco más de saber mantener lo que no es tuyo, pero que va formando parte de ti, de tu día a día. Contaría todo lo que sé, lo que a mis 17 la vida me ha enseñado gracias a la gente en la que me he podido apoyar, y daría mi comprensión sólo a aquellos que fueran aprendiendo de su tropezón con la misma piedra tantas veces. Yo no estuve sola en esto y es por ello por lo que puedo darle las gracias a concretas miradas que estuvieron atentas para cuando me cayera sin tener manos que me levantaran.

Pero, ¿sabes qué es lo que me gustaría realmente? Me gustaría, por encima de todo, que si yo no puedo darles lo que se merecen, que lo vayan teniendo poquito a poquito por parte de los que van caminando a su lado. Yo sé que algún día, cercano o lejano, no estaré; sé que si estoy hoy no puedo estar mañana o al revés y no porque no quiera, sino porque como todos sabemos, las cosas van cambiando, y no sé si para bien o para mal, sólo sé que van cambiando, porque quizás el cambio que creíste que había sido malo, fue todo lo contrario al final, simplemente porque vas siendo tú quien ponga las cosas en orden y en su lugar, ¿quién lo hará por ti? Nadie. Tienes ese poder que deberías de aprovechar, el tener la oportunidad de cambiar, de devolver y de no hacer lo que un día hiciste en un pasado por lo cual no obtuviste nada positivo y nada se puso de tu parte. Dejar a un lado lo que te va haciendo daño, y no se trata de, cuando quieras, recuperarlo, porque nada nos pertenece, absolutamente nadie es nuestro. Sólo nosotros somos de nosotros, hacemos lo que queremos con nosotros: hablamos como queremos, nos vestimos como queremos, escuchamos la música que queremos... Tenemos nuestros gustos, nuestros hábitos, nuestras personalidades... a las que podemos darle giros sólo cuando NOSOTROS queramos.

No es tan difícil desecharlo, así como hundirnos. El don de la palabra a veces se convierte en una herramienta aún con más eficacia que todos y cada uno de los hechos, esas pequeñas-grandes cosas, que pudimos llegar a hacer por alguien. A veces las palabras se lo llevan todo de golpe, o lo traen de nuevo. Sólo si quieres puedes, y sí, da tristeza e impotencia ver como alguien que quiere con tantas ganas no es capaz de conseguir lo anhelado, y en cambio otros... como con un chasquido de dedos.

No sé, no sé si existe el destino, si es verdad eso de que las cosas pasan por algo, si debería de creermelo o simplemente olvidar tantas frases repetitivas que lo único que provoca en mí son ganas de querer desaparecer y evadirme un rato más de todo lo que podría venirse encima tan sólo con decir TODO lo que pienso y todo lo que siento sin callarme nada, aunque nadie dijo que ser sincero fuera del todo necesario. En ciertos momentos se vuelve imprescindible callar, hablar conmigo misma sin dejarle a nadie poder opinar, porque no estamos obligados a decirlo todo siempre, ¿no?


Sólo querría más justicia, más amor propio y por el que puede estar sentado a nuestro lado, tan sólo haciéndonos compañía si nos hace falta... El poder gritarle a los 4 vientos que tengo esas ganas inaguantables de besarte, el no aguantarme la risa en sitios en silencio, y el llorar por la calle con la cara descubierta delante de la gente sin sentir vergüenza o miedo. el no repudiar a las personas más cercanas a mí cuando sé que es cuando más las necesito, el no rechazar muestras de cariño que sé que quizás algún día no vuelvan a repetirse y que me arrepentiré de no haberlas aceptado... Querría ser yo misma siempre, que nada me lo impidiera, hacer las cosas como quiero y sentirlo todo como deba sentirlo, sin impedimentos ni nada que me lo negara. Pero, bah, querría tantas cosas, me gustaría cambiar tantas otras que... podría hacer una lista infinita de ellas sin certeza de si logaré llegar a la última...

Necesito a ciertas personas a mi lado, echo de menos a algunas inevitablemente y no me muero por decirlo. Soy paciente y sé que tarde o temprano, aunque con la mayoría nada sea lo mismo, me volveré a encontrar con ellas y con cada una seguro que sentiré 'cosas', aunque diferentes, por dentro.

Probablemente me pasen mil imagenes por la memoria con tan sólo verles las caras, pero sería tan profundo que ya no recordaría qué sentía al oler todo aquello por lo que se me podría haber erizado la piel, o al escuchar canciones, nuestras canciones, o al ir otra vez al mismo lugar donde pasé algún momento con ella, o con tan sólo estar cerca de otra persona que las dos conocíamos. En fin, podría ser tanto...

Hoy sólo sé que daría lo que fuera por quitarme de encima esta apatía que llevo conmigo desde hace semanas atrás. Que se me vaya de una vez este maldito desinterés que muestro hacia el resto sólo porque a veces me ataca la nostalgia, o las situaciones complejas llenas de amargura o desacuerdo, con las que me llego a enfrentar yo sola dentro de mi mente... Pero no es cosa mía, no es problema mío, no soy yo, no estoy dentro de los demás y debería de empezar a ser más comprensible conmigo, a pensar que tengo que implicarme mucho menos en todo, pero que eso no me lleve a la extrema dejadez... Hacer que no me afecte tanto completamente todo y seguir viviendo como hasta ahora, siendo constante y cercana, teniendo más ganas de hacerlo todo y nada a la vez, de querer querer y de dejarme querer, de valorar y dejarme valorar. Necesito que la autoestima se me suba por las nubes...




Y necesito escuchar ciertas voces que me den alivio en el experimento de mis torturas casuales, aunque a veces ni eso, sólo con estar yo aquí, conversando conmigo misma en noches como esta donde al sueño le da pánico venir a despistarme, ya me siento mejor, mejor que antes, mejor que ayer, mejor que antes de ayer... Todo quiere ir subiendo y yo dejo que suba, dejarlo fluir una vez más... que toda la energía positiva venga a mí e ir soltando cuerda, dejando que la presión se vuelva liviana y respirando más profundo, queriendo estar y sobrevivir sobre todo con lo que me mantiene un poco más cuerda, la música que me hace flotar ante el ruido de las carreteras de las 2 de la tarde, que me hace sonreír cuando me hace pensar en una persona, que me hace bailar y seguir el ritmo, dejarme llevar, como me dejo llevar cuando las horas pasan, a veces lenta cuando no quiero, y a veces rápido cuando quiero que se pare el tiempo... Cuando parece que todo va perfecto, cuando parece que todos actúan con normalidad y somos nosotros mismos, en un ambiente cálido que nos alegra el puto existir. Estoy contenta, sólo la soledad, muchas veces imaginaria, viene, toca la puerta, me abraza y se va, diciéndome que en un momento a otro puede volver, pero que no me preocupe, que no es eterna, que no se queda para siempre.

Me gusta verme bien y que me vean bien. Hay claves para encontrar encontrar la felicidad.


SIÉNTELO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario