sábado, 20 de agosto de 2011

Me.

Ego, egocentrismo, egoísmo.

"Se conoce como egoísmo al amor excesivo que una persona tiene sobre sí misma y que la lleva a atender sólo su propio interés, sin interesarse por el binestar ajeno. el egoísmo es, por lo tanto, lo opuesto al altruísmo.

El egocentrismo, un término que hace referencia a centrarse en el ego (es decir, el yo), es la exagerada exaltatación de la propia personalidad. El egocéntrico hace de su personalidad el centro de la atención.

Los psicólogos resaltan que el egocentrismo consiste en creer que las opiniones y los intereses propios son más importantes que los pensamientos de los demás. Lo que el egocéntrico pretende es, según su óptica, lo único que tiene valor."

"En palabras del mismo Jean Piaget, en un interesante documento llamado Comentarios sobre las observaciones críticas de Vygotsky, donde contesta tardíamente (puesto que conoce el documento años después de la muerte del autor ruso) y lamentando no haberlo conocido antes, por todas las concordancias que compartían. Piaget dice: "He utilizado el término egocentrismo para designar la inhabilidad inicial para descentrar, para cambiar una perspectiva cognitiva dada. Hubiera resultado mejor decir simplemente "centrismo", pero puesto que la centración inicial de la perspectiva es siempre relativa a la propia posición y acción, digo "egocentrismo" y pongo de relieve que el egocentrismo no-consciente del pensamiento al cual me he referido, estaba bastante desconectado del significado común del término, hipertrofia de la conciencia de sí".

Y continúa: "Como he tratado de aclarar, el egocentrismo cognitivo se origina en la falta de diferenciación entre el propio y los otros puntos de vista posibles."

La capacidad de mentir, hablar por teléfono sabiendo que el otro no tiene la misma circunstancia, donar algo que le gusta y no sólo cuando no lo quiere. Permitir que otros usen por un tiempo sus cosas sabiendo que son de él, hacer algo por los otros incluso cuando es contrario a lo que quiere, son muestras de que se ha roto la barrera entre su forma personal y única de ver el mundo (egocentrismo) y la actitud de que los otros sientan y ven las cosas diferentes de como él lo hace, e incluso saber que las necesidades no son las mismas pero desea complacerlos a pesar de todo."




Hoy: Yo. Al haber leído en varias páginas diferentes artículos sobre lo que exactamente y realmente es el egocentrismo (siempre llegando a la misma conclusión), me ha parecido interesante responder a cada uno de los puntos dictados por mi mente durante mi final del día.

"Ego, egocentrismo, egoísmo." Palabras claves que me llevan a indagar un poco más sobre en lo que la gente podía ser o con el paso del tiempo, convertirse. No voy a entrar en el tema de los niños ya que aunque sea un excelente ejemplo, vengo a hablar de nosotros. Descolocadas personas identificadas con la palabra "adolescencia".

He visto casos (no demasiados), donde se ve casi reflejada una personalidad en uno mismo. Con esto quiero decir que en aquellos casos he podido comprobar como es cierto que hay algunas personas que no miran más allá de su hombro, porque lo que esté al lado... ¿qué más da? 

Hay gente (por no decir nombres en concreto) donde me da la soberana impresión de que si esto es un problema, ellos tienen uno gordo, y es el no saber apreciar lo que tienes al lado, lo que te escucha y lo que atiende sobre cualquier cosa de la que quieras hablar, porque es así como desahogas tus penas, tus miedos, tus peligros... ¿no? Hablando con una persona que te puede aconsejar de lo más bien. Pero... ¿alguna vez te has parado a pensar que esa persona también tiene problemas que solucionar? 

Sinceramente creo que desde lo más fiel de mi corazón tengo el derecho a reclamar lo que alguna vez di cuando me prometieron que lo recibiría también en su día. El día pasó y lo único que veo es que las personas cada vez miran más por símismos que por el resto. Y esto, te aseguro que lo he podido comprobar durante momentos eternos cuando era yo quien buscaba un abrigo donde nunca hubo frío.

Nunca lo hubo como nunca hubieron palabras maldeseadas o "frases zalameras que parecen especiales"; de esas que te cautivan o que te prometen cielo y mar cuando ni siquiera han estado en el otro lugar, porque que ni por ponerse en la piel de los demás sea.

Me considero una persona NO EGOCÉNTRICA que vela antes por los demás que por ella misma, aunque a veces es cierto que me encante pensar un poquito más en mí para salir del paso, pero no, no, ese nunca ha sido un propósito ni mucho menos. Me encanta ayudar a la gente y que la gente, sobre todo, te lo agradezca. Soy una persona agradecida ya que lo que tengo no es gracias a la suerte sino a lo que ha hecho que lo consiga, a esos medios que nunca tenemos en cuenta.

Por eso es que odio ver tanto EGO repartido por todo el mundo. Por eso es que odio cuando ese ego me atrapa aunque me diga que también sería bueno de vez en cuando preocuparme antes por mí que por los demás. Y no, no lo digo con toda esa "honestidad" ni modestia con la que podrías pensar que estoy hablando.

Soy rica, y mi poder está arriba que el de cualquier tipo egoísta que en lo único que piensa es en cómo solucionar su vida antes que torcer la mano por uno que se muere de hambre. Porque no es necesario. Porque antes estás tú, ¿no es así? 

Hay demasiados casos raros como para nombrarlos todos uno por uno, pero sí te diré algo... CAMBIA. Cambia con ese poquito de iniciativa que puedas tener porque con eso basta, con intentarlo, como lo intento yo cada vez que me levanto de la cama sabiendo que no es ni de mañana, pero que me queda aún día por superar, tanto que hasta lo veo como una meta, o una prueba en la que estoy metida por haber querido jugar entre todas esas personas...

Y tú... Tú te las fuiste llevando todas. Me fuiste robando lo que tenía y por lo que con el paso del tiempo pero muy de repente se me fue encendiendo una chispita de alegría, compañía y sobre todo, cariño y saber comprender... Por eso no estoy segura de si aún recuerdan que una vez fui amiga y ahora no soy nada, porque simplemente nunca he tenido ese papel, porque simplemente esas palabras fueron en vano y en balde. Además, lo sabes con todo el conocimiento que dices tener... porque que ni de tontos se trate tampoco.

Pero vamos ciegos, vamos ciegos... Ciegos que se fían se su instinto natural, o en el más normal de las circunstancias, de sus fieles perros, acompañantes a toda jornaba quienes les guían por la calle cada día que salen a enfrentarse con ese misterio el cual nunca resolverán solos, porque ellos sí que dependen de alguien o de algo... No de ellos mismos.

Me asaltan las dudas de nuevo por momentos al sentir que las mentiras están en cualquier parte y que lo único que debes hacer es saber diferenciar el embustero del verdadero, cosa que a veces se vuelve complicada... Porque cuando brotan las dudas, se genera el caos. Caos como marea sin calma...

Es interesante saber que por lo menos se conversan restos de unos días felices a sus lados, cosa de la que no me arrepiento para nada... Pero poco a poco se desvelan secretos mal guardados, y sobre todo, se descubre la clase de persona que es o puede ser alguien. Decepcionante.

No pasa nada. "Yo sigo mi camino, yo sigo mi senda. Me da igual que hables mierda..." Aquí estoy para disfrutar de lo poquito que me queda. Porque si una cosa aprendí fue que las personas no son coleccionables y mucho menos se mide el cariño en pedacitos de amor. Es como si me preguntaras que a quién quiero más, si al mentiroso 1 o al mentiroso 2. Difícil encontrar respuesta a eso, ¿verdad? Será que quizás no exista cariño, porque hay veces que ni eso. Hay veces que todo es una ilusión, y yo como terrible ingenua que soy... cargo con todas las culpas poco benefactoras que intentar dominar mis ganas de querer ser una, pero no única sintiendo que soy la primera de la lista, porque eso nunca será así...

Está bien. Nunca me ha gustado ser el centro de atención ni me gustará serlo. Me gusta ser una persona conservada en los momentos en que se requiere serlo, pero nunca, nunca, nunca me callaré lo que pienso ni lo que siento... aunque también sea quizás por eso por lo que digo que me controlo, porque a veces lo finjo, o lo evito por no causar un daño irreparable o algunas veces... vomitable.

Será que no terminas de encajar en mi mundo o que nunca hubo sitio para ti, ni para ti, ni para ti... Pero quiero que sepas algo: Yo nunca seré como tú, ni como tú, ni como tú. Soy jodidamente equilibrada a mi manera y sobre todo me mantengo estable cuando necesito estarlo, así que si crees que me vas a robar ese pedacito de felicidad que he estado ahorrando por muchos días, espero que bajes a la Tierra y pises con los dos pies porque no hay persona más capaz que la que al menos intenta salir de su agujero negro, tal y como algunas veces he requerido tener que hacerlo yo, obligadamente por una cuestión de cabeza-corazón, que son los que mandan realmente. 

No te imaginas cuánto desprecio a las personas que más se lo merecen. ¿Por ego? Igual no, igual sí... igual a medias. No me gusta hacerme partícipe de algo que se ha provocado en nombre de nadie y por ser, absolutamente, por una cuestión de justicia. Sí, la que a mí me gusta aclamar.

Y, ¿sabes? creo que es hora de aprender a resistir aquí sin maldita termita que me separe de las cosas que más necesito en esta falsedad de organismos dispuestos a luchar por pisar sobre espaldas aún mojadas de  lágrimas que han tenido que derramar por su culpa.

Vergüenza e impotencia es lo único que siento en este instante. Vergüenza por ellos e impotencia por mí.

Ruego por un karma digno de estar, porque si el ego quiebra, ellos ya son pedacitos de papel que se volarán con la primera ráfaga de viento que se asome por sus frentes donde lo único que tienen escrito es la palabra egocéntrico de nacimiento. 

Y luego ponéis sobre la mesa que se puede cambiar... ¿Hasta cuándo? Vive tu vida pero quiere también. Quiere, porque el dolor de mi espalda me lo he "ganado" de esa forma con el sudor de mis cojones, y esa sensación no es capaz de quitármela ni Dios que dicen que es el todopoderoso, así que imagínate qué es lo que podrías hacer tú... Tú con mi vida. No eres compatible ni imprescindible. 


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