lunes, 29 de agosto de 2011

STOP.

Lo comprensible es que nunca le cuentes tus problemas a nadie. Al 20% no les importa y el otro 80% están felices de que los tengas, pero ¿y qué? ¿soy extremista acaso? De qué sirve llorar si la mayoria del tiempo me expreso... El amor entre algunos y yo en sala de espera... Por ti esperaría media vida entera. Otros con problemas de inseguridad y yo en mi locura abstracta... Lo que más me gusta creer es que algunos estamos locos, pero solamente pocos. El caos es que creamos una vida láctea llena de problemas imaginarios y mentales. Estamos locos. ¿Qué querías? ¿un mundo de perfección acaso? No hay. Porque claro, son inexistentes porque nos gusta imaginarlos, nos encanta crear. Bien, no seré tan negativa si de la tristeza temino sacando alegría. Si muchos dejáramos atrás el quedar bien no habrían tantos problemas, pero no me hagas caso.



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