Imagínate cómo sería la noche en la que pueda dormir antes de las 12. Eso es prácticamente imposible y sin embargo dicen que entre el cielo y el suelo no hay nada imposible. Alomejor buscando algunas de esas alternativas en las cuales tanto me gusta pensar, encuentro alguna útil no demasiado complicada que haga cambiar por completo mi rutina. Bastaría con ponerme un despertador a las 7 de la mañana todos los días para que casi al finalizar el día sienta un sueño que no me permita estar despierta mucho tiempo más...
Pues así podría ser con todo lo demás, seria mas fácil todo, todo se volvería mas llevadero y yo sin duda tendría menos cosas metidas en mi cabeza, las cuales debería de ordenar de una vez... Pareciera como si estuviera esperando a que se me ordenaran por arte de magia cuando he de suponer que eso nunca pasará. Quizás es mi pereza, tan superior a mí o mi falta de interés por dejar a un lado unas cuantas cositas, pero fijate, así tampoco lo llevo mal, aunque sea un poquito menos egoísta de lo que debería ser. Creo que hay menos problemas fuera de mi que dentro y la verdad es que me da igual. Pero claro que quiero un cambio, quizás poco a poco pueda conseguirlo. No pretendo conseguir mas malos ratos con mi forma de ser, ni que mi alrededor se sienta incomodo, ni lo mas mínimo. Vine a mostrar lo que soy en realidad y no me iré hasta conseguirlo. Aquí el cariño se gana a base de esfuerzo, y como siempre digo, de mas hechos que palabras.
Palabras, palabras, palabras... :)
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